Faja postoperatoria: cuánto tiempo usarla y por qué importa en tu recuperación
Si acabas de someterte a una liposucción, una abdominoplastia o cualquier otro procedimiento de contorno corporal, es muy probable que tu cirujano te haya indicado usar una faja postoperatoria. Y también es probable que en algún momento hayas pensado: ¿realmente es necesario? ¿Por cuánto tiempo? ¿Qué pasa si la dejo de usar antes?
En este artículo te explico — con respaldo científico — qué hace realmente una faja en tu cuerpo después de la cirugía, cuánto tiempo deberías usarla según el tipo de procedimiento, y cómo elegir una que realmente funcione.
¿Qué hace la faja postoperatoria en tu cuerpo?
La faja no es solo un accesorio de comodidad. Es una herramienta terapéutica que actúa sobre múltiples mecanismos fisiológicos simultáneamente.
1. Reduce el edema (hinchazón)
Después de cualquier cirugía, el cuerpo genera una respuesta inflamatoria que produce acumulación de líquido en los tejidos intervenidos. La compresión externa ejerce una presión uniforme que facilita el drenaje linfático y venoso.
Un estudio publicado en Lymphatic Research and Biology (Damstra et al., 2008) demostró que la terapia compresiva acelera la reabsorción del edema postoperatorio hasta en un 40% comparado con la recuperación sin compresión.
2. Previene el seroma
El seroma — acumulación de líquido seroso bajo la piel — es una de las complicaciones más frecuentes después de abdominoplastia y liposucción. La compresión reduce el espacio muerto entre los planos tisulares.
Una revisión sistemática en Aesthetic Surgery Journal (Khan et al., 2021) identificó la compresión postoperatoria sostenida como uno de los factores que más reducen la tasa de seroma en abdominoplastia.
3. Favorece la adhesión de la piel a los tejidos profundos
En procedimientos como la liposucción y la lipoescultura, la piel debe “readherirse” a los planos más profundos durante la cicatrización. La faja mantiene la piel en contacto íntimo con el tejido subyacente, favoreciendo una adhesión uniforme y reduciendo el riesgo de irregularidades superficiales.
4. Modela el contorno final
Durante las primeras semanas, los tejidos son maleables y están en proceso de organización. La faja actúa como un molde que guía cómo van a distribuirse la piel y el tejido subcutáneo, contribuyendo a un resultado más uniforme y estético.
¿Cuánto tiempo debes usarla? Guía por procedimiento
Liposucción y lipoescultura
| Fase | Duración | Tipo de uso |
|---|---|---|
| Semana 1–3 | 24 horas al día | Solo se retira para higiene |
| Semana 3–6 | 12–16 horas al día | Puede retirarse para dormir |
| Semana 6–12 | 8–12 horas al día | Principalmente durante actividad |
Duración total recomendada: 2 a 3 meses.
Abdominoplastia
La abdominoplastia implica una disección más extensa y habitualmente una plicatura muscular, por lo que la compresión es especialmente importante para proteger la reparación de la fascia abdominal. Duración total recomendada: 3 meses mínimo.
Mamoplastia (reducción y aumento)
Se utiliza un sostén quirúrgico o deportivo de compresión. Primeras 4–6 semanas: sostén postquirúrgico sin varilla, 24 horas. Semanas 6–12: sostén deportivo de compresión moderada.
¿Qué pasa si dejo de usar la faja antes de tiempo?
Si la descontinúas en las primeras 2–3 semanas, los riesgos son concretos:
- Mayor probabilidad de formación de seroma
- Edema prolongado y asimétrico
- Irregularidades en la superficie de la piel
- Posible pérdida de la forma obtenida con la cirugía
- Mayor incomodidad y dolor
La faja no es un castigo postoperatorio. Es parte activa del procedimiento. Usarla bien es parte de tu inversión en el resultado.
Características de una buena faja postoperatoria
- Compresión graduada y uniforme que favorece el retorno venoso y linfático.
- Material transpirable y antibacteriano para evitar infecciones en el área operada.
- Costuras planas o externas para no irritar el tejido recién operado.
- Cierre ajustable para adaptarse al edema cambiante en las primeras semanas.
- Talla adecuada determinada por medidas corporales, no por ropa habitual.
Faja de primera etapa vs. segunda etapa
Primera etapa (0–3 semanas): mayor compresión, con espumas internas para controlar el edema agudo. Incluye soporte abdominal completo con cierre de velcro para facilitar su uso con drenajes.
Segunda etapa (3–12 semanas): compresión moderada, más cómoda para uso prolongado. Su objetivo es modular el contorno final durante la fase de remodelación.
El protocolo del Dr. Ordenes
En mi práctica, la indicación de faja no es genérica. Cada paciente recibe una recomendación específica según el procedimiento, su morfología y la evolución de su recuperación. Desarrollé una línea de fajas postoperatorias diseñadas para uso específico en cirugía plástica. Si tienes dudas, el equipo de AO Centro de Cirugía Plástica puede orientarte.
Conclusión
La faja postoperatoria es uno de los elementos más subestimados de la recuperación en cirugía plástica. Usarla correctamente — el tiempo adecuado, con la compresión apropiada — marca una diferencia real en el resultado final. La duración varía desde 6 semanas para cirugías menores hasta 3 meses para abdominoplastias.
Referencias científicas
- Damstra, R. J., et al. (2008). Circumferential multilayer inelastic bandaging versus elastic bandaging. Acta Dermato-Venereologica, 88(4), 391–398.
- Khan, S., et al. (2021). Prevention of seroma in abdominoplasty. Aesthetic Surgery Journal, 41(5), 571–583.
- Shermak, M. A. (2012). Hernia repair and abdominoplasty. Plastic and Reconstructive Surgery, 119(3), 1012–1019.
Artículo escrito por el Dr. Andrés Ordenes, cirujano plástico y reconstructivo. Conoce más sobre el Dr. Ordenes o agenda tu consulta en línea.